La Buena Semilla: Martes 14 Diciembre
Martes
14
Diciembre
El mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan.
Romanos 10:12
Me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo.
Efesios 3:8
Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico).
Apocalipsis 2:9
¿El cristiano es rico?

El Señor Jesús declara que quien “hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios”, tiene una confianza ilusoria en el futuro (Lucas 12:21). Las riquezas de Dios no son materiales, inciertas, perecederas ni frágiles; son de orden moral y espiritual. Están unidas a Jesús, el Hijo de Dios, quien está en el cielo, por lo tanto son seguras.

Estas riquezas inagotables están compuestas por las mismas virtudes de Cristo: amor, santidad, justicia, pureza, paz, gozo, fuerza, gracia, compasión, perdón… vida abundante, vida eterna… Él las ofrece abundantemente para que las vivamos y podamos manifestarlas en nuestro entorno. Las da gratuitamente si confesamos nuestra miseria, nuestro orgullo, nuestra dureza, nuestra rebelión contra Dios… Porque Cristo llevó todo esto sobre sí mismo, pagó el terrible salario del pecado muriendo en la cruz. El que cree se convierte en un hijo de Dios y hereda todas sus riquezas, que son:

- gratuitas: nos recuerda que somos “justificados gratuitamente por su gracia… por medio de la fe” (Romanos 3:24-25).

- abundantes: el mismo texto evoca “las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús” (Efesios 2:7).

- inagotables: un “tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye” (Lucas 12:33).

- eternas: “Dios… nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia” (2 Tesalonicenses 2:16).

Cantares 3-4 – Apocalipsis 7 – Salmo 141:5-10 – Proverbios 29:24-25