La Buena Semilla: Miércoles 17 Noviembre
Miércoles
17
Noviembre
El que encubre sus pecados no prosperará ; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
Proverbios 28 : 13
El arrepentimiento, el despertar de la conciencia

El arrepentimiento es la percepción del desorden moral en el que estamos por naturaleza. Es el despertar de la conciencia, que por fin se dirige a Dios.

El hombre que se arrepiente siente un horror sincero por el mal que pudo hacer ; no necesariamente porque haya cometido pecados particularmente graves, sino porque en su vida no dejó ningún lugar a Dios. En el arrepentimiento hay una luz de esperanza, un llamado más o menos consciente a la misericordia divina.

El arrepentimiento se manifiesta por medio de una actitud sincera (leer el Salmo 51), mediante la confesión, primero a Dios, pues él es el primer ofendido, y luego a los que hayamos causado algún daño : el cónyuge, un empleado… Se demuestra reparando las faltas cometidas, siempre que sea posible, y apartándose de los pecados confesados. El creyente recuerda las faltas cometidas, las que lo humillan, pero al mismo tiempo se goza de la gracia que le fue concedida : ¡sus pecados son perdonados !

Así, el arrepentimiento nos prepara para aceptar la gracia de Dios. Es un primer movimiento hacia Dios, pues por medio de él reconocemos que Dios tiene derecho a ser obedecido. Así, el que experimenta un verdadero arrepentimiento, por primera vez demuestra tener fe en Dios. ¡Confesamos nuestros pecados porque tenemos fe para ser perdonados ! Dios ofrece su perdón a todos los que creen que Jesús llevó, en su lugar, todos sus pecados. “Dios… ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17 : 30).

Job 20 - Hebreos 8 - Salmo 126 - Proverbios 27 : 23-27