La Buena Semilla: Miércoles 1 Septiembre
Miércoles
1
Septiembre
Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado; hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he elevado mi alma.

Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios.

Salmo 143:8, 10
Yo soy el Señor Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir.
Isaías 48:17
¡Enséñame, Señor!

Muy a menudo, en la Biblia, Dios promete enseñar y dirigir a los suyos. Es como si hubiese un diálogo entre el Señor y los que lo buscan y viven cerca de él:

- El creyente siente la necesidad de ser conducido e instruido, y lo expresa mediante la oración.

- El Señor responde por medio de las promesas de su Palabra y mediante sus cuidados diarios.

- El creyente agradece a Dios y lo alaba por la manera en la que lo dirigió.

¡Felices los que conocen a Dios y saben que pueden contar con él para ser conducidos por el buen camino! ¡Felices los que desean ser enseñados por el Señor y decirle: “Enséñame, oh Señor, tu camino; caminaré yo en tu verdad; afirma mi corazón para que tema tu nombre” (Salmo 86:11).

“Bendito el varón que confía en el Señor, y cuya confianza es el Señor. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto” (Jeremías 17:7-8).

“Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos” (Salmo 32:8).

2 Crónicas 17 – 1 Corintios 9 – Salmo 102:23-28 – Proverbios 22:15