La Buena Semilla: Viernes 25 Junio
Viernes
25
Junio
Vuelto el Señor, miró a Pedro ; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho : Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.
La mirada divina (3) - El Señor miró a Pedro

Pedro era un discípulo muy impulsivo. Amaba mucho al Señor y a menudo lo había demostrado. Confiaba en su valentía ; afirmó que estaba dispuesto a ir con su maestro no solo a la cárcel, sino también hasta la muerte (Lucas 22 : 33). Pero los acontecimientos se precipitaron, Jesús fue detenido y llevado al tribunal. Pedro dudó, siguió a Jesús de lejos, entró en el patio del tribunal, se calentó cerca del fuego con los guardias ; allí lo reconocieron y le hicieron preguntas. Entonces, en muy poco tiempo, negó a Jesús tres veces consecutivas : “Comenzó a maldecir, y a jurar : No conozco a este hombre de quien habláis” (Marcos 14 : 71). El Señor se dio la vuelta y miró a Pedro… ¿Qué había en esa mirada ? No había enojo, pero sí tristeza, y sobre todo compasión. Entonces Pedro recordó lo que Jesús le había dicho : “me negarás”, y lloró amargamente. Un poco más tarde Jesús tuvo una conversación privada con él (Lucas 24 : 34) ; luego tuvo otra en público para renovarle su confianza y liberarlo de ese mal recuerdo (Juan 21 : 15-19).

¡Cuántas veces me parezco a Pedro ! Amo al Señor y me gustaría hacer grandes cosas para él ; pero cuando se presenta una conversación con gente que no conoce a Dios, no me atrevo a decir abiertamente que soy cristiano, por temor a la reacción de mis interlocutores. Luego me siento incómodo con mi Salvador, consciente de haberlo negado por medio de mis silencios, mis compromisos con el mundo. ¿Quién me consuela entonces ? Sé que Jesús me ama, busca mi mirada y me dice : ¡Te amo igual, morí por ti y no te abandonaré ! ¡Vuelve !

2 Reyes 24 - 2 Timoteo 1 - Salmo 75 - Proverbios 18 : 2-3