La Buena Semilla: Martes 11 Agosto
Martes
11
Agosto
No hay acepción de personas para con Dios.
Romanos 2 : 11
Si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores.
Santiago 2 : 9
No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros.
Romanos 13 : 8
La Biblia y las discriminaciones

La Biblia no solo nos dice que no hagamos acepción de personas, sino más bien… ¡que amemos a todas las personas ! Porque el amor, según la Biblia, es un mandamiento del Señor Jesús. Entonces… ¿verdaderamente debo amar a todo el mundo ?

¿Incluso a mi vecino ? “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12 : 31).

¿A mi cónyuge, que es tan difícil ? “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella” (Efesios 5 : 25). “Que (las ancianas) enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos” (Tito 2 : 4).

¿A mis enemigos ? “Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen” (Mateo 5 : 44).

¿A los extranjeros ? Dios “ama también al extranjero dándole pan y vestido. Amaréis, pues, al extranjero” (Deuteronomio 10 : 18-19).

¿Verdaderamente debo amar a todos ? Dios amó al mundo, aunque este se rebeló contra él. Nos amó de tal manera que dio a su Hijo unigénito (Juan 3 : 16). Sin duda Cristo murió por nuestros pecados, lo que ninguna persona podía hacer. ¡Pero Dios nos pide que amemos como él ! Hasta dar nuestra vida por nuestros hermanos (1 Juan 3 : 16). Este es el amor ilimitado de Dios que los creyentes son llamados a manifestar. La fuente de este amor no está en ellos sino en Cristo, quien se dio a sí mismo por ellos. Sigamos sus huellas y no esperemos que “el otro” comience, ¡demos el primer paso !

Jeremías 15 - Lucas 19 : 28-48 - Salmo 92 : 10-15 - Proverbios 21 : 7-8