La Buena Semilla: Sábado 23 Mayo
Sábado
23
Mayo
No nos cansemos, pues, de hacer bien.
Gálatas 6 : 9
Vence con el bien el mal.
Romanos 12 : 21
El sentido del bien

Al evocar varios actos violentos que habían sido cometidos en su ciudad, un personaje declaraba recientemente : “Ya no tenemos el sentido del bien, es terrible”.

La violencia es una de las trágicas consecuencias de la separación moral del hombre con Dios, y esto sucedió desde el principio de la humanidad. El primer asesinato tuvo lugar poco después (Génesis 4 : 8). Y más aún, hoy en muchos ámbitos no hay una clara distinción entre el bien y el mal.

Sin embargo, cuando el pecado entró en el mundo, el hombre conoció el bien y el mal : ¡tiene una conciencia ! Pero esta puede ser endurecida, como anestesiada, e incluso “cauterizada”, es decir, que se ha vuelto definitivamente insensible (1 Timoteo 4 : 2). ¡Y peor todavía, llaman a lo malo bueno y a lo bueno malo ! (Isaías 5 : 20).

Para que nuestra conciencia no deje de ser una guía fiable, permitamos que Dios nos ilumine por medio de su Palabra, pues esta “discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4 : 12). La Biblia también nos enseña que en nosotros no mora el bien (Romanos 7 : 18). Pero si creemos en Jesús, Dios perdona nuestros pecados y nos da una nueva naturaleza, capaz de discernir “el bien”, e incluso de hacerlo.

Además, el Espíritu Santo viene a vivir en el creyente para iluminarlo, conducirlo y reprenderlo, si es necesario. Sí, la relación establecida con Dios por medio de la conversión nos permite hacer la diferencia entre el bien y el mal, y nos da el poder para actuar de una manera que le agrade y le honre.

Levítico 4 - Romanos 1 - Salmo 62 : 5-8 - Proverbios 15 : 33