La Buena Semilla: Sábado 16 Mayo
Sábado
16
Mayo
Antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.
2 Corintios 4 : 16
Llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios.
Colosenses 1 : 10
Crecer y llevar fruto

En la naturaleza la vida se renueva todos los días. El sol sale y nos da su luz, su calor, las flores se abren, los pájaros cantan… ¡La vida brota por todas partes ! Así sucede en la vida del cristiano. La revelación de Dios por medio de Jesús, al igual que el sol en la naturaleza, es indispensable para nuestra nueva vida y su crecimiento.

Esta renovación del ser “interior” se produce por su Espíritu, es visible en nuestro comportamiento, como el agua que brota de una fuente inagotable. ¡No le impidamos actuar ! El Espíritu Santo nos habla de Cristo y obra por medio de la Palabra de Dios. Leyendo la Biblia y orando, somos “alimentados” por el Señor, animados en la esperanza y el amor, y esto nos lleva a alabarlo. Así la vida divina se desarrolla y crece en el creyente. Somos invitados a crecer “en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Pedro 3 : 18).

Nuestro Padre también nos forma para que llevemos más fruto. “El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (Gálatas 5 : 22-23). Para producir estos frutos debemos permanecer cerca del Señor, quien nos dice : “Separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15 : 5).

Con Jesús, “la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto” (Proverbios 4 : 18). Ese día es aquel en el cual el Señor vendrá a recoger sus frutos : reunir con él a todos los que redimió.

Isaías 65 - Marcos 13 - Salmo 58 : 6-11 - Proverbios 15 : 19-20