La Buena Semilla: Jueves 27 Febrero
Jueves
27
Febrero
Yo soy Dios, el Dios tuyo… Invócame en el día de la angustia ; te libraré, y tú me honrarás.
Salmo 50 : 7, 15
Me invocará, y yo le responderé ; con él estaré yo en la angustia ; lo libraré y le glorificaré.
Salmo 91 : 15
Resultados de la prueba

Nadie desea vivir “el día de la angustia”. Todos preferimos llevar una vida tranquila y sin dificultades. Pero a veces nuestro Dios y Padre, con amor y sabiduría, permite que sus hijos pasen por la prueba. En ese caso estemos persuadidos de que él desea nuestro bien.

En esos momentos de angustia, de gran dolor, somos especialmente invitados a orar al Señor. Podemos contar con su respuesta : “Te libraré”. De ese modo, el primer resultado de la prueba es hacernos apreciar la comunión con Dios. Le clamamos y él responde. En nuestro dolor y angustia, él estará a nuestro lado, y su presencia nos tranquilizará.

Sin embargo la promesa de Dios no es solamente : “Lo libraré”, sino que va más allá : “Y le glorificaré”. Así, un día que se inició en el desconcierto puede terminar, por la gracia de Dios, ¡para nuestro honor !

Pero aún hay más maravillas : “Te libraré, y tú me honrarás”. Pensemos un poco en todas las bendiciones con las cuales nos enriquecimos cuando Dios permitió que atravesáramos “el día de la angustia”. Comunión, liberación y esperanza de la gloria se afirman en nuestros corazones. Finalmente, y esto es muy notable, podemos contribuir a la gloria de Dios. “Te libraré, y tú me honrarás”.

Tenemos un hermoso ejemplo de esto en la historia de un hombre que sufrió muchísimo : Job. Dios dice de él a sus amigos : “No habéis hablado de mí con rectitud, como mi siervo Job” (Job 42 : 8). En medio del mayor sufrimiento, Job dio gloria a Dios.

Éxodo 11 : 1-12 : 20 - Hechos 9 : 1-22 - Salmo 27 : 5-8 - Proverbios 10 : 20-21