La Buena Semilla: Domingo 10 Noviembre
Domingo
10
Noviembre
La mujer… vino temblando, y postrándose a sus pies (los de Jesús), le declaró delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado, y cómo al instante había sido sanada.
Lucas 8 : 47
Testificar delante de todos
Lucas 8 : 40-48

En medio de una multitud, Jesús atravesaba las calles de un pueblo de Israel para ir a la casa de una niña moribunda. Una mujer se le acercó discretamente y tocó el borde de su manto. Hacía doce años sufría de flujo de sangre, y no quería descubrir su vida personal delante de todos. Además sabía que, según la ley de Moisés, no debía acercarse a nadie (Levítico 15 : 19).

Maravillosa gracia de Dios, ¡Jesús la sanó ! Pero quiso darle más todavía. Entonces Jesús dijo : ¿Quién es el que me ha tocado ? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban : Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices : ¿Quién es el que me ha tocado ? Pero Jesús dijo : Alguien me ha tocado ; porque yo he conocido que ha salido poder de mí“ (Lucas 8 : 45-46). Entonces la mujer, temblando, se acercó y declaró delante de todos por qué y cómo había sido sanada. Un vínculo fue establecido con su Salvador ; él le habló y ella escuchó esta palabra consoladora : ”Tu fe te ha salvado ; ve en paz“.

Nada es vergonzoso cuando hablamos con sinceridad en la presencia de Dios : la profundidad de la miseria moral del hombre no hace más que resaltar la gracia de Dios que quiere liberarnos. Contemos lo que el Señor ha hecho por nosotros (Lucas 8 : 39) : no para hacer alarde de lo nuestro, sino para dar testimonio de Su gracia. ¡Cuántas personas han creído en Dios escuchando el simple relato de la conversión de un creyente ! Tengamos, pues, la valentía para hablar de nuestro Salvador y de las liberaciones que él ha hecho en nuestras vidas.

Job 9 - Hebreos 2 - Salmo 119 : 169-176 - Proverbios 27 : 9-10