La Buena Semilla: Domingo 9 Junio
Domingo
9
Junio
El día de Pentecostés… Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados ; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
Hechos 2 : 1-4
El día de Pentecostés
Leer Hechos de los apóstoles 2 : 1-21

Habían transcurrido algunos días desde la ascensión del Señor al cielo. Su promesa, que también era la promesa del Padre, se iba a cumplir (cap. 1 : 4). El Espíritu Santo, persona divina, descendió a la tierra bajo la forma de “lenguas repartidas, como de fuego”, asentándose sobre los discípulos.

Su poder se manifestó inmediatamente en ellos : fueron capaces de expresarse en idiomas que no conocían. En su gracia, Dios remedió la maldición de Babel (Génesis 11 : 1-9) y confirmó a todos que la bendición divina se extendería a toda la tierra.

Cada año, la fiesta judía de Pentecostés llevaba a Jerusalén una multitud considerable de israelitas dispersos entre las naciones. Esta afluencia dio lugar a la primera gran reunión de evangelización. Sin embargo, ¡cuánto asombro para esa multitud ! Cada uno podía oír en su propia lengua “las maravillas de Dios”. Quienes les hablaban eran “galileos” sin instrucción (Hechos 4 : 13 ; Juan 7 : 15).

No se necesita formar parte de una clase selecta, ni haber hecho ciertos estudios, para ser un obrero del Señor. Depender de él y estar sumiso a la acción de su Espíritu son las únicas condiciones requeridas. ¡Que cada uno de nosotros deseemos responder a ello !

Sacado de “Cada día las Escrituras”, meditaciones diarias de la Biblia

2 Reyes 10 - Romanos 15 : 1-13 - Salmo 69 : 1-8 - Proverbios 16 : 33