Todos los hombres necesitan encontrar un sentido a su vida, un objetivo hacia el cual dirigirse… Si alguien le pregunta cuál es el objetivo de su vida, ¿qué le responderá?
Si esta pregunta lo interpela y lo deja sin respuesta, lo invitamos a leer la Biblia. Dios le mostrará el sentido que quiere dar a su vida. Él es el origen de todo. Si hoy estamos vivos es porque Dios así lo ha querido y tiene un propósito para nosotros. Dios tiene un plan para nuestra vida terrenal y para el más allá. El primer objetivo que tiene para nosotros es que lleguemos a conocerlo. Para ello se reveló en la persona de Jesús, su Hijo, quien vino hasta nosotros. Jesús nos abrió el camino hacia Dios mediante su muerte y su resurrección. Dios desea tener una relación llena de amor con cada uno de nosotros. Aceptando a Jesús como su Salvador y Señor, usted también tendrá un amigo que lo conoce perfectamente. Un amigo que lo ayudará, lo animará y lo guiará cada día de su vida.
La vida aquí en la tierra nos prepara para la eternidad, y solo hay dos destinos finales. El hombre que va por la vida sin tener en cuenta a Dios estará lejos de él para siempre. Pero el que reconoce que es un pecador, que necesita un Salvador, y acepta la gracia de Dios, pasará la eternidad junto a él. Camina hacia el cielo lleno de confianza, junto a Jesús, quien lo ama y lo ha salvado de la muerte eterna. Sin cesar, Dios llama a su criatura a volverse a él. No obliga a nadie, pero le invita a tomar la decisión correcta.
¿Cuál es su destino final?
1 Samuel 23 – Mateo 18:15-35 – Salmo 18:7-15 – Proverbios 6:1-5