La Buena Semilla: Viernes 6 Marzo
Viernes
6
Marzo
Cristo Jesús… se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre.
Filipenses 2 : 5, 8-9
Jesucristo en el corazón del evangelio

La palabra “evangelio” significa “buena nueva”. Esta buena nueva anuncia que Dios quiere salvarnos del mal y de la muerte. Varias expresiones del Nuevo Testamento nos presentan la riqueza del evangelio, por ejemplo : el “evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios” (Marcos 1 : 1) ; “el evangelio de la paz por medio de Jesucristo” (Hechos 10 : 36) ; “la palabra (o la predicación) de la cruz” (1 Corintios 1 : 18) ; el “testimonio de la resurrección del Señor Jesús” (Hechos 4 : 33) ; el “evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20 : 24) ; “la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación” (Efesios 1 : 13).

El punto en común de todas estas expresiones es una persona : Jesucristo. Su venida, sus sufrimientos, su muerte y su glorificación habían sido anunciados en el Antiguo Testamento. Algunos de esos textos anunciaban a un Siervo sufrido, mientras otros evocaban a un Mesías glorioso. El capítulo 53 de Isaías revela el vínculo entre los dos : a causa de su humillación como siervo de Dios, el Mesías recibiría el poder y la autoridad. Las personas que lo rodeaban pudieron percibir esa misteriosa dualidad, que vino a ser el fundamento de la proclamación del evangelio de Jesucristo por medio de los apóstoles. El “Santo y… Justo” (Hechos 3 : 14), el “Autor de la vida” (Hechos 3 : 15), “murió por nuestros pecados” (1 Corintios 15 : 3), “ha resucitado de los muertos” (Mateo 28 : 7), fue “recibido arriba en gloria” (1 Timoteo 3 : 16).

Jesucristo es el corazón del evangelio. Es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. Es el Salvador de cada uno de los que creen en él.

Éxodo 18 - Hechos 13 : 26-52 - Salmo 30 : 6-12 - Proverbios 11 : 1-2