La Buena Semilla: Jueves 2 Septiembre
Jueves
2
Septiembre
Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
1 Tesalonicenses 5:16-18
Llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo.
Colosenses 1:9-10
Dos aspectos de la voluntad de Dios

Al leer la Biblia descubrimos que, en ciertos temas, la voluntad de Dios es universal y está claramente indicada; pero en otros, es más individual y está más ligada a las circunstancias de la vida. Por ejemplo, su voluntad universal es: “Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios”, y también: “Absteneos de toda especie de mal” (1 Tesalonicenses 5:22).

El otro aspecto de la voluntad de Dios es más personal, pues Dios se interesa mucho por cada uno de nosotros. Para comprenderla es necesario querer agradarle desde lo más profundo de nuestro corazón.

Para conocer la voluntad de Dios en una situación concreta debemos escuchar la voz del Señor. Por ejemplo, cuando leemos un pasaje bíblico es preciso dejar que la Palabra actúe en nuestro corazón, en nuestra conciencia, en nuestra vida, permitirle que ilumine nuestros pensamientos, nuestros deseos. Oremos al Señor para que al leer la Palabra seamos sensibles a lo que nos dice y lo pongamos en práctica. Para uno será reconocer un error, para otro tomar una decisión, para un tercero será dar gracias a Dios por lo que le dio…

La oración es importante en esta búsqueda de la voluntad de Dios. Hablándole de nuestra vida, de nuestras preocupaciones, de nuestros errores, somos animados e instruidos. Y de forma natural, cuando llegue el momento, él nos guiará en nuestras decisiones.

2 Crónicas 18 – 1 Corintios 10 – Salmo 103:1-5 – Proverbios 22:16