La Buena Semilla: Miércoles 17 Febrero
Miércoles
17
Febrero
En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; por poco resbalaron mis pasos. Porque tuve envidia de los arrogantes, viendo la prosperidad de los impíos… Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; he puesto en el Señor mi esperanza.
Salmo 73:2-3, 28
Las crisis (6): La irritación

– El ejemplo (Salmo 73): Asaf dirigía los cantos en la época del rey David. Era un creyente comprometido, pero pensaba que Dios reservaba tristezas y sufrimientos a los que le temían, mientras se los ahorraba a los orgullosos y a los malvados. Entonces se irritaba y no estaba lejos de acusar a Dios de ser injusto. ¿De qué servía mantenerse apartado del mal?

Así prosiguió su dolorosa reflexión, ¡pero de repente apareció la luz! Dios le mostró el fin del camino de los malos. La pendiente que seguían los llevaba directamente al desastre. Su prosperidad en la tierra solo era una ilusión. Entonces Asaf se alegró de conocer a Dios y valoró su presencia: “En cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien”. Quiso alabar al Señor.

– La lección: Amigos cristianos, a veces envidiamos a los que, sin preocuparse por Dios, disfrutan de todo lo que la vida les ofrece. Pensamos que los creyentes tienen más dificultades que quienes viven sin tener en cuenta a Dios. Pero esto es limitarse a las apariencias.

En realidad, los que no depositaron su confianza en Dios y se dejan llevar al mal, a menudo tienen que sufrir las consecuencias de sus actos, pero sobre todo un día serán juzgados por Dios. Al contrario, creer en el Señor Jesús y hacer lo que le agrada es sin duda un combate, pero deja la conciencia libre y hace realmente feliz.

¡Qué privilegio poder orar con confianza al Señor! La presencia de Dios es una fuente de gozo… que solo el creyente conoce.

(continuará el próximo miércoles)

2 Samuel 10 – Hechos 2 – Salmo 23 – Proverbios 10:1-2