La Buena Semilla: Viernes 28 Junio
Viernes
28
Junio
Enviamos a Timoteo nuestro hermano… para confirmaros y exhortaros respecto a vuestra fe, a fin de que nadie se inquiete por estas tribulaciones ; porque vosotros mismos sabéis que para esto estamos puestos.
1 Tesalonicenses 3 : 2-3
El cristianismo, ¿promete prosperidad material ?

Desde hace algunos años se oye hablar del “evangelio de la prosperidad”. Según esta enseñanza, un cristiano no debería ser pobre ni sufrir enfermedades o persecuciones.

Inversamente, ser rico y tener buena salud sería la prueba de la bendición divina y el testimonio de una fe sólida. Este argumento se apoya en textos deformados de la Biblia o sacados de su contexto.

Esta enseñanza es “un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo” (Gálatas 1 : 6-7). En efecto, el verdadero y único evangelio enseña la necesidad de salvación del hombre mediante el arrepentimiento, y el perdón de pecados logrado por la muerte de Jesucristo el Salvador. Ciertamente, como consecuencia de esta salvación, el hombre obtiene prosperidad, pero esta es ante todo espiritual y no material : el conocimiento de Dios como Padre, su comunión y su esperanza son una fuente de felicidad.

Adherirse a este “evangelio de la prosperidad”, ¡sería admitir que el apóstol Pablo no era cristiano ! Lea los versículos 24 a 27 de 2 Corintios 11 y verá que Pablo conoció absolutamente todo menos la prosperidad material. Fue golpeado, lapidado, naufragó tres veces, estuvo “en trabajo y fatiga… en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez”. Además, ¿tendrá el cristiano una porción diferente a la de su Señor, quien “se hizo pobre” ? (2 Corintios 8 : 9).

Daniel 2 : 1-23 - 2 Timoteo 4 - Salmo 77 : 10-20 - Proverbios 18 : 8