La Buena Semilla: Domingo 24 Marzo
Domingo
24
Marzo
Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Juan 8:12
Al pie de la cruz

Estando en la cruz, Jesús oró: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34).

Pero, ¿quiénes fueron los que lo condenaron y lo crucificaron?

Todos eran muy diferentes: los religiosos del pueblo judío, los invasores romanos de Palestina en aquella época, los ricos y los pobres, la multitud que le siguió y escuchó durante más de tres años, los transeúntes, los soldados que lo crucificaron…

Simbólicamente, cada uno de estos grupos sigue representando a los hombres hoy. Frente a la cruz de Jesús estaba el clero de aquella época, que no lo quería, porque no encajaba en el sistema religioso que habían instituido. Estaban los políticos: Pilato, el gobernador romano, aceptó condenarlo para complacer a la multitud que gritaba: “¡Crucifícale!”. Sin embargo, sabía que Jesús era inocente; pero liberarlo significaba oponerse a las masas, y eso era demasiado peligroso para el orden público… ¿Quiénes conformaban esa multitud? La gente común y corriente… pero como los líderes querían matar a Jesús, la multitud los seguía ciegamente. ¿Cómo desvincularse de un grupo tan vehemente?

Si Jesús fuera crucificado hoy, ¿qué haría usted ante la cruz? ¿Estaría entre los que quieren apagar la luz que él esparció por el mundo?

Lleno de compasión y amor, Jesús también nos dice la verdad sobre nuestro estado interior: el pecado nos separa de Dios. Y para acercarnos a él debemos arrepentirnos.

Éxodo 36 – Hechos 25 – Salmo 36:1-6 – Proverbios 12:5-6