La Buena Semilla: Lunes 4 Diciembre
Lunes
4
Diciembre
La palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.
1 Corintios 1:18
No quiero leer la Biblia

– No entiendo lo que leo.

Algunos pasajes de la Biblia pueden parecer difíciles de entender, complicados o demasiado abstractos. El evangelista Spurgeon dijo: «Es maravilloso ver cómo un texto bíblico, duro como una roca, echa chispas cuando es golpeado con el acero de la oración». Antes de leer, pida a Dios, quien ha inspirado plenamente este texto, que le ayude a comprenderlo.

– No me interesa la religión.

La Biblia no es un tratado de doctrinas religiosas. Ella nos habla de Jesús, la revelación del Dios vivo. Él dijo: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14:9). ¿Se privaría de descubrir lo que el Dios de eternidad quiere revelarle sobre sí mismo?

– Tengo la conciencia tranquila, soy una persona honesta, no necesito que me den lecciones.

Leyendo la Biblia usted descubrirá que su honestidad y sus méritos no pesan nada ante la santidad de Dios. Pero también verá que Dios no le impone reglas para mejorar su conducta. Le ofrece algo mucho mejor: transformarlo profundamente y hacerlo capaz de agradarle.

– No tengo ningún deseo ni necesidad de conocer a un Dios invisible que no se preocupa por mí.

Si Dios no se interesara en usted, no habría dado a su Hijo para salvarlo. Pero lo hizo, y el Evangelio es la maravillosa historia de su amor por usted. ¡No deje de lado este mensaje de amor!

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Timoteo 3:16).

Job 42 – Santiago 3 – Salmo 137 – Proverbios 29:5-6