El Señor está cerca: Lunes 23 Octubre
Lunes
23
Octubre
Sirvió Israel a Jehová todo el tiempo de Josué.
Josué 24:31
La preparación y el servicio de Josué

En el Antiguo Testamento, Josué, al igual que José, es una figura del Señor Jesús. Su nombre, que significa Jehová el Salvador, es el equivalente hebreo al nombre Jesús. Moisés sacó al pueblo de Israel de Egipto, mientras que Josué lo condujo a la tierra de Canaán. Pero, ¿qué lo calificaba para este magnífico papel? Dios mismo nos dice que él y Caleb siguieron fielmente al Señor (Nm. 32:12 NBLA). Este es el secreto del éxito en el servicio. Pero Josué también fue un aprendiz. Se había equivocado con el ruido que el pueblo hacía alrededor del becerro de oro en el Sinaí, mientras que Moisés, que había estado más cerca de Dios en la cima de la montaña, supo inmediatamente qué estaba pasando (Éx. 32:17-18). Luego se ve a Josué quedándose junto a la tienda de reunión que Moisés había levantado fuera del campamento (Éx. 33:11); quería estar en la presencia de Dios. Esta comunión secreta lo preparó para tomar el liderazgo público del pueblo de Dios. Y, de hecho, tras la muerte de Moisés, se nos dice que estaba “lleno del espíritu de sabiduría” (Éx. 34:9).

Moisés y Josué son uno de los maravillosos dúos que se encuentran en las Escrituras, como Elías y Eliseo, o Pablo y Timoteo. Si hubiera sido una cuestión de esfuerzo humano, las palabras de Dios a Josué habrían sido muy intimidantes: “Mi siervo Moisés ha muerto” (Jos. 1:2). Pero Dios también le dijo: “Como estuve con Moisés, estaré contigo” (v. 5). Esto marcó la diferencia, y como Josué no se desvió “ni a diestra ni a siniestra”, como Dios le había dicho (v. 7), sino que obedeció a la ley de Dios en pensamiento, palabra y obra, entonces prosperó en su servicio a Dios (v. 8).

Más tarde, en su vejez, Josué transmitió al pueblo el secreto de sus victorias espirituales, y los animó a seguir al Señor (Jos. 23:6, 8), cosa que él había hecho, tanto en su vida personal como en su familia: “Pero yo y mi casa serviremos a Jehová” (Jos. 24:15). Somos muy pequeños comparados con Josué, pero si avanzamos con confianza en Dios y con un verdadero deseo de hacer su voluntad, el “Príncipe del ejército de Jehová” también estará con nosotros (Jos. 5:14).

Simon Attwood