La Buena Semilla: Jueves 23 Junio
Jueves
23
Junio
Una mujer cananea… clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio… Despídela, pues da voces tras nosotros… Respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.
Mateo 15:22-23, 28
Una fe victoriosa
Leer Mateo 15:21-28; Marcos 7:24-30

Una mujer suplicó a Jesús que curase a su hija poseída por un demonio. Al principio Jesús no le respondió, pues ella no formaba parte de Israel, el pueblo de Dios, al que él había sido enviado. Pero la mujer insistió, y los discípulos, molestos, querían que la despidiera.

Jesús seguía sin responderle. Pero la mujer no se desanimó, siguió insistiendo y lanzó un grito de auxilio. ¿No tendría Jesús compasión de ella? Sí, al fin respondió, pero la comparó con los perros, ¡a los que no se les da el pan de los hijos! Entonces, sin protestar, la mujer tomó ese humillante lugar y respondió: pero aun los perros comen de las migajas de los hijos. ¡Y llegó la victoria! Jesús le dijo: “Oh mujer, grande es tu fe”, y su hija fue curada.

La actitud de Jesús nos sorprende, pero él sabía lo que hacía. Contrario a las apariencias, no despreció a esta extranjera, sino que quiso resaltar su fe. La llevó a recurrir únicamente a la gracia de Dios. Ella admitió que no tenía derecho a nada. ¡Entonces el amor incondicional de Jesús era precisamente para ella!

Cristiano, ¿Jesús pone su fe a dura prueba? ¿Le parece que él no responde, que no se ocupa de usted? Nunca tema seguir insistiendo. Reconozca que no merece nada, y experimentará que Su gracia es precisamente para usted, rica y abundante.

¡Todos los que apelan a la gracia divina reciben una respuesta!

Números 5 – 1 Timoteo 5 – Salmo 74:1-11 – Proverbios 17:27-28