La Buena Semilla: Miércoles 8 Enero
Miércoles
8
Enero
(Jesús) les dijo : Y vosotros, ¿quién decís que soy yo ? Respondiendo Simón Pedro, dijo : Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
Mateo 16 : 15-16
¿Al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís : Tú blasfemas, porque dije : Hijo de Dios soy ?
Juan 10 : 36
Jesús, el Hijo de Dios

En la multitud que rodeaba a Jesús algunos preguntaban : ¿Quién es él ? Puesto que hacía el bien, sin duda era un profeta.

Si le hago la misma pregunta, tal vez usted me responderá como mi vecino : Es un hombre de bien, excepcional. Lo condenaron injustamente.

Pero, ¿qué respondió su discípulo Pedro ? Tú eres el Hijo del Dios viviente. Y Jesús le dijo : “Bienaventurado eres”. Más tarde Jesús aún declaró : Yo soy el Hijo de Dios, mi Padre me envió al mundo ; he descendido del cielo.

¿Cree usted esto ? ¿Cree también que después de haber sido crucificado, Jesús resucitó y subió al cielo, como lo narra el Evangelio ? Usted dirá : No llegaré tan lejos ; Jesús era un hombre como nosotros, yo también trato de hacer el bien.

Seamos claros : Jesús es el Hijo de Dios. No creerle es decir que él es mentiroso, es hacer de él un impostor. Es asociarse a los que lo mataron por este motivo : “porque tú, siendo hombre, te haces Dios” (Juan 10 : 33). Pedro tuvo el gran honor, que también nos es propuesto, de conocerlo como el Hijo de Dios. Había tenido que admitir : “soy hombre pecador” (Lucas 5 : 8), para unirse a Aquel que iba a salvarlo.

No pasemos a la ligera : recibamos estas expresiones de Pedro y meditemos en ellas : “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”. “Soy hombre pecador”. Si no reconocemos que Jesús es el Hijo de Dios, el Salvador, a menudo es porque nos negamos a reconocer que somos pecadores. Sin embargo, no podemos escondérnoslo.

Génesis 9 - Mateo 6 : 19-7 : 6 - Salmo 5 : 8-12 - Proverbios 2 : 10-15