La Buena Semilla: Sábado 23 Septiembre
Sábado
23
Septiembre
Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.
Juan 1:9
(Jesús dijo:) Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.
Juan 12:46
¿Qué luz?

A principios del siglo XX (20), la electricidad llegó a muchos lugares en el mundo entero, proporcionando una comodidad indiscutible. Las noches de muchas personas que antes utilizaban lámparas de petróleo, fueron transformadas. ¿Quién querría privarse de esta luz?

¡Cuántas personas tienen la Biblia y no reconocen la luz que ella proyecta! La Biblia es una lámpara a nuestros pies, una luz en nuestro camino (Salmo 119:105); nos ilumina sobre nosotros mismos, pero también sobre Dios y sus pensamientos, para nuestro bien. Algunas personas prefieren vivir a la luz de sus ideas, de su religión, de sus principios o tradiciones. Dicen que pueden prescindir de la Biblia, porque las tenues luces de su pensamiento y conocimiento humano les basta.

Sin embargo, aunque no nos demos cuenta, necesitamos la luz de la Palabra de Dios en nuestra vida. Ella nos revela especialmente que Jesús, el Hijo de Dios, vino a la tierra para darnos a conocer el amor de Dios, a la vez que denunciaba el pecado que proviene del corazón malvado del hombre (Jeremías 17:9).

Jesús trajo enseñanzas maravillosas. Sanó a los enfermos, liberó a personas que eran esclavas de Satanás, transformó a hombres y mujeres en seres nuevos, felices y libres. Él es la luz del mundo, y declaró: “El que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12). Para colmarnos de tantas bendiciones, Jesús tuvo que dar su vida.

“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105).

Oseas 3-4 – 2 Corintios 11:16-33 – Salmo 106:40-48 – Proverbios 23:29-35