La Buena Semilla: Jueves 24 Agosto
Jueves
24
Agosto
Buscad, y hallaréis.
Lucas 11:9
El Hijo del Hombre (Jesús) tiene potestad en la tierra para perdonar pecados.
Marcos 2:10
¡No se rinda!
Leer Marcos 2:1-12

El evangelio de Marcos narra la siguiente escena: Jesús estaba en Capernaum, un pueblo cercano al mar de Tiberias. Una gran multitud se reunió en la casa donde él enseñaba; eran tantos que ya no cabían ni aun a la puerta, por lo cual era difícil llegar hasta él.

Sin embargo, un hombre paralítico quiso acercarse a Jesús: sabía que solo él podía sanarlo, porque Jesús había hecho muchos milagros en la región.

Pero, ¿cómo llegar hasta él? La multitud obstaculizaba el paso. Además, ¡no podía moverse por sí mismo! En estas circunstancias, nosotros quizás hubiésemos retrocedido.

En cambio sus cuatro amigos, con una fe perseverante, lo pusieron en una camilla, hicieron una abertura en el techo de la casa y lo bajaron así ante Jesús. Él lo sanó y le dio una gracia mucho mayor al perdonarle sus pecados.

Tal vez usted se siente solo, desanimado, necesita sanar su alma, desea encontrar a alguien con quien compartir sus preocupaciones: ¡no se rinda! Vaya a Jesús, búsquelo con perseverancia. Cuéntele todo lo que le preocupa; háblele sencillamente con sus propias palabras, sin utilizar frases complicadas: esto es orar. ¡Los que lo buscan, lo encuentran! En primer lugar, él responde a la necesidad fundamental de nuestra alma, sin la cual no puede haber verdadera paz: él perdona los pecados.

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:28-29).

2 Crónicas 9 – 1 Corintios 2 – Salmo 99:1-5 – Proverbios 22:1-2