La Buena Semilla: Jueves 13 Abril
Jueves
13
Abril
Pesándolos a todos igualmente en la balanza, serán menos que nada.
Salmo 62:9
Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto.
Daniel 5:27
¡Nuestro peso es insuficiente!
Leer Daniel capítulo 5

Este pasaje de la Biblia habla sobre la memorable noche en la cual el ejército persa se preparó para tomar por sorpresa la ciudad de Babilonia. En el palacio, el rey Belsasar hizo una gran fiesta con toda su corte. De repente se produjo algo espantoso: unos dedos de hombre aparecieron y escribieron cuatro palabras en la pared… Estas palabras significaban: ¡Contado, contado, pesado, dividido! Cuatro palabras que, interpretadas por Daniel, mostraban que el rey moriría y que Babilonia sería tomada por sus enemigos. La vida del rey terminaría pronto. Pesado en la balanza de Dios, ese poderoso monarca fue hallado demasiado liviano. Su imperio sería dividido y dado a los medos y a los persas. ¡La sentencia divina se cumplió esa misma noche!

¡Pesado y “hallado falto”! ¿No es impresionante descubrir que Dios tiene una balanza infalible para evaluar nuestras acciones, palabras y pensamientos? ¡No pensemos que podremos dar el peso adecuado mediante nuestras capacidades naturales, nuestra buena voluntad, nuestras buenas relaciones sociales y nuestras buenas obras! ¿Qué hay, pues, tan importante en el otro platillo de la balanza de Dios, que le impide inclinarse a nuestro favor? Es Jesucristo, su persona y sus obras. Todo lo que viene de un hombre carece de valor con respecto a las perfecciones de Jesucristo. Entonces, ¿cómo hallar el favor de Dios? Presentándonos ante él, conscientes de nuestra insuficiencia, pero con la certeza de que Jesús reviste con sus perfecciones morales a todo el que cree en él. ¡Estas perfecciones morales son las únicas que pueden satisfacer las exigencias divinas!

Ezequiel 36:13-38 – 2 Tesalonicenses 3 – Salmo 43 – Proverbios 13:14-15