La Buena Semilla: Miércoles 23 Diciembre
Miércoles
23
Diciembre
(Jesús preguntó a sus discípulos:) ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?... Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
Mateo 16:13-16
¿Quién es Jesús?

Por lo general la gente, aunque no sea creyente, no pone en duda que Jesús haya existido. Junto con la Biblia existen numerosos testimonios históricos sobre él, escritos por autores de su época. A menudo es considerado un hombre de bien que quiso ayudar a sus conciudadanos. Hoy en día algunos quieren imitar su ejemplo, despojarse de sus riquezas para volver a los verdaderos valores que están ausentes en sus vidas. Otros, por el contrario, más numerosos, piensan que todo esto pertenece a otra época, que las cosas han cambiado y que es mejor buscar la prosperidad material para compartir con los demás...

¡Pero esto no es lo primordial! Antes de saber cómo imitar el ejemplo de Cristo, hay que saber quién es él. Mientras lo comparemos con un hombre ordinario, nos equivocamos. Ya en su época, pocas personas pudieron discernir en él al “Hijo del Dios viviente”. Y cuando Pedro hizo esta declaración, Jesús le respondió: “Bienaventurado eres” (v. 17). Sí, la felicidad del creyente viene de esta convicción: “Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él”. Dios “nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación (rescate) por nuestros pecados” (1 Juan 4:9-10).

Es bueno inclinarse ante la bondad y la abnegación de Jesús durante su vida en la tierra, pero es primordial ver al Hijo de Dios dar su vida para salvar a los pecadores, y creer que “la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:7).

Jueces 14 - Apocalipsis 16 - Salmo 146:1-7 - Proverbios 30:18-20