La Buena Semilla: Miércoles 16 Diciembre
Miércoles
16
Diciembre
Nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros.
Tito 3:3
Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores.
1 Timoteo 1:15
Ese vacío infinito en lo profundo de mi corazón
Testimonio

«Crecí en una familia feliz, pero atea. Siempre fui un niño travieso, provocador, rebelde. Cuando mi abuelo murió, yo todavía era un niño, pero súbitamente tomé consciencia de que la vida tenía un final, y sentí mucho miedo. A mis 11 años fui de vacaciones a un campamento cristiano; allí descubrí personas diferentes a las demás, quienes me amaban a pesar de mis defectos. Ellas me hablaron de Jesús por primera vez. Me dijeron que él me amaba y tenía el poder para liberarme del temor a la muerte. Varias veces volví a aquel campamento cristiano, pero cuando tenía 17 años decidí romper con todo eso; pasaron muchos años marcados por la violencia, la decadencia e incluso la cárcel.

Entonces me di cuenta de que mi vida era un fracaso por haber rechazado a Dios, reconocí cuánto había herido a mis padres y a mi hermana debido a mi conducta. Pero también acepté que fue por mí que Jesús dio su vida y soportó tantos sufrimientos. Luego Dios me liberó de la droga y del tabaco. Empezó en mí una obra de transformación que aún continúa. Pedir perdón a mis padres y a mi hermana se volvió una necesidad, ¡y ellos me perdonaron, a mí, que les había hecho tanto daño! Pude encontrar un trabajo, tener verdaderos amigos y casarme... ¡Cuán grande es la bondad de Dios!

Mi oración es que usted también pueda encontrar a Jesús, quien dio su vida por usted y por mí».

Guillaume

Jueces 8 - Apocalipsis 9 - Salmo 143:1-6 - Proverbios 30:1-4