La Buena Semilla: Domingo 29 Noviembre
Domingo
29
Noviembre
(Juan el Bautista) los envió a Jesús, para preguntarle: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?
Lucas 7:19
(Jesús dijo a Pedro:) Yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.
Lucas 22:32
Contemos nuestras dudas al Señor
Lea Lucas 7:18-28

Juan el Bautista, el “mayor” de los profetas, había oído la voz de Dios declarar con respecto a Jesús: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mateo 3:17). Pero un día, estando en la cárcel, la duda se apoderó de él. Había anunciado la venida del Mesías y se le había revelado que este era Jesús. Pero Jesucristo no se comportaba como un Mesías glorioso, liberando a su pueblo del invasor romano. La fe de Juan fue puesta a prueba y se lo contó a su Maestro, no lo guardó para sí mismo.

Esta es la actitud correcta para nosotros también, amigos cristianos. Cuando pensamos haber comprendido la voluntad de Dios, y él actúa de otra manera, nos hacemos preguntas, y las sombras de la duda invaden nuestra vida. Entonces aprendamos, como Juan, a contarle todo a Jesús.

¿Cómo respondió Jesús a su amigo Juan? Primero, recordándole los milagros que había hecho. Estos habían sido anunciados en el Antiguo Testamento (ver Isaías 35:5-6): “Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio” (Lucas 7:22). Luego, mediante una promesa: “Bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí” (Lucas 7:23), dicho de otra manera: bienaventurado el que confía en mí durante el tiempo en que soy rechazado.

Esta promesa también es para cada uno de nosotros, sobre todo para los que sufren debido a su fe en Jesús. Él tiene las palabras de gracia que fortalecen e iluminan.

Josué 18 - Colosenses 2 - Salmo 135:8-14 - Proverbios 28:23-24