La Buena Semilla: Viernes 11 Septiembre
Viernes
11
Septiembre
El Señor dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre una asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.
 Números 21:8
Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Juan 3:14-15
Solo una mirada
Lea Números 21:4-9

En el curso de su viaje por el desierto, el pueblo de Israel se encontró con serpientes “ardientes”, cuya mordedura era mortal. Pero Dios dio un remedio: una serpiente de bronce alzada en una vara bien visible. El que era mordido solo tenía que mirar la serpiente de bronce para ser curado. ¿Qué nos enseña este pasaje?

El pecado es comparable a la mordedura de una serpiente, nos conduce a la muerte eterna. “La paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23). Jesús se compara a esta serpiente de bronce. ¡Él es el remedio ofrecido a todos los hombres! Una mirada de fe a Jesús levantado en la cruz basta para curar la terrible mordedura. El que mira hacia Jesús es salvo del justo juicio de Dios. ¡Tiene la vida eterna!

Dios no le pedía al israelita mordido por una serpiente que se desplazara hasta la serpiente de bronce para tocarla. El remedio estaba a su alcance: ¡bastaba una sola mirada!

Y usted, ¿piensa que Dios le pide grandes esfuerzos para merecer su salvación? ¿Debe hacer una penosa peregrinación, infligirse sufrimientos como señal de penitencia para obtener su perdón? Aunque usted tuviese la fuerza para dar la vuelta a la tierra de rodillas, con eso no podría obtener de Dios el perdón de uno solo de sus pecados. Pero una sola mirada de fe a la cruz de Jesús es suficiente. Desde el momento en que uno reconoce que es pecador, y cree en Jesucristo, recibe el perdón.

Jeremías 43 - 1 Corintios 16 - Salmo 105:1-6 - Proverbios 23:4-5