La Buena Semilla: Jueves 20 Agosto
Jueves
20
Agosto
Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna.
1 Juan 5:13
Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.
Juan 17:3
Vida eterna

Recuerdo mi confusión cuando siendo niño asistí a un entierro y escuché al predicador declarar que el difunto tenía la vida eterna.

–¿Cómo es posible?, pensé. Tiene la vida eterna y sin embargo está muerto...

La vida eterna... Solo mucho más tarde comprendí lo que ella es. Dios la da a todos los que creen en el Señor Jesús, y no es una vida terrenal sin fin. Es una relación indestructible con Dios y con su Hijo Jesucristo, la cual no es interrumpida por la muerte del cuerpo. Al contrario, cuando un creyente deja este mundo, su relación con Dios cesa de estar marcada por las preocupaciones de su vida en la tierra. Ya está, y para siempre, con el Señor.

Luego comprendí que cuando la Biblia habla de los muertos, no es necesariamente de personas cuya vida terrenal se ha terminado. A menudo se trata de personas que no tienen ninguna relación con Dios. “Éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo” (Efesios 2:3-5).

Si no tengo relación con Dios, estoy muerto en mis pecados, mi destino es el juicio y la muerte eternos. En cambio, si he creído que Dios me amó al dar a su Hijo para librarme de mis pecados, entonces tengo la vida eterna y la esperanza de resucitar con Cristo.

Esta es la voluntad de Dios: “Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero” (Juan 6:40).

Jeremías 23:21-40 - Lucas 23:26-56 - Salmo 97:1-7 - Proverbios 21:25-26