La Buena Semilla: Sábado 14 Diciembre
Sábado
14
Diciembre
No sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
Santiago 4:14
El banquete de Arquias

Tebas, Grecia, 378 a. de J. C. El gobernador Arquias ofrecía un gran festín. Las comidas, los vinos, la música, las danzas y los halagos, todo era un deleite para los convidados. En medio de la fiesta, Arquias recibió una carta informándole sobre el complot de Pelópidas, quien quería derrocarlo. Arquias aplazó la lectura y dejó la carta bajo su almohadón, diciendo: «¡Para mañana los asuntos serios!», pero para él no habría mañana. Horas más tarde, una docena de conspiradores, bajo las órdenes del traidor, se lanzaron contra él y lo asesinaron. ¿Para qué sirvió el mensaje de advertencia? ¡Para nada! La indiferencia de Arquias fue fatal para él.

Muchas personas actúan como Arquias, dejando para mañana el momento de ocuparse de su alma, piensan que “será el día de mañana como este” (Isaías 56:12). ¡Cuántos dicen que la vida es bella, que conviene aprovecharla y que mañana, o más tarde, habrá tiempo para pensar en nuestra alma! Mañana es la palabra de los imprudentes. Hoy es la palabra de Dios, quien dice a cada uno: “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida” (Deuteronomio 30:19).

El descuido y la tendencia a dejar todo para mañana no forman parte del vocabulario divino. Este defecto ha llevado a la perdición a multitudes de personas.

Dios dice a quienes todavía están lejos de él: “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (Hebreos 3:7-8).

Cantares 3-4 - Apocalipsis 7 - Salmo 141:5-10 - Proverbios 29:24-25