La Buena Semilla: Sábado 7 Diciembre
Sábado
7
Diciembre
Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Romanos 5:8
Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
1 Juan 4:9
Un amor incomprensible

Al pasar frente a un puesto donde se presentaba la Biblia, unas jóvenes rieron descontroladamente con solo leer un versículo bíblico: “El Señor os amó” (Deuteronomio 7:8).

Quizás esa también sea su reacción frente al amor divino. Usted ríe, escapando así a un verdadero encuentro con Dios. O tal vez lo rechaza con un odio abierto. Quizá no le produce risa, pero tampoco cree...

Sin embargo, las pruebas del amor de Dios son numerosas. Si abriéramos los ojos ante la belleza de la naturaleza continuamente renovada, todos podríamos reconocer con admiración ese amor. ¿Hemos reconocido también que esta gracia de vivir, repetida cada día, es un don puro de Dios?

Burlarse de ese amor, menospreciarlo, o sentir odio hacia Dios si nuestra vida no es fácil, caracteriza el estado de nuestro corazón en rebeldía contra él.

Sin embargo, más allá de todo esto, Dios continúa amándonos. Él vino en la persona de Jesucristo para mostrárnoslo. Lo probó castigando a su Hijo en nuestro lugar, por nuestra rebelión contra él. Él quería darnos la paz. Él quiere que nuestros sarcasmos o ira contra él desaparezcan. Hizo todo para librarnos de ello, y quiere llenar nuestro corazón de su paz y su gozo. Si nuestro corazón está compenetrado con la gracia de Dios, nuestro rostro se iluminará.

“El corazón alegre hermosea el rostro; mas por el dolor del corazón el espíritu se abate” (Proverbios 15:13).

Eclesiastés 4-5 - Apocalipsis 1 - Salmo 139:1-6 - Proverbios 29:11-12