La Buena Semilla: Miércoles 13 Noviembre
Miércoles
13
Noviembre
No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.
Gálatas 6:9
El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
Filipenses 1:6
¿Para quién sembramos? (2)
¡Perseveremos!

Ayer se vio la importancia de sembrar para el Espíritu y no para la carne. Si sembramos para el Espíritu, cosecharemos sus felices frutos en nuestra vida. Pero la semilla no germinará en una noche, y a veces tendremos la impresión de que nada cambia. Tranquilicémonos: Dios, quien en su gracia nos ha salvado, también nos ha declarado justos delante de él por la obra de Cristo. Esta misma obra nos permite considerarnos “muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús” (Romanos 6:11). Entonces tenemos la certeza de que él nos ayudará a vivir conforme a sus pensamientos y, en consecuencia, a santificarnos día tras día.

Gracias a Jesucristo es posible obtener la victoria sobre la codicia. Dios nos llama a confiar en él en ese combate contra la impureza, a perseverar y a vivir así la realidad de la victoria lograda por su Hijo.

Convenzámonos de que si Dios nos pide renunciar a las cosas malas, no es para frustrarnos, sino para darnos cosas infinitamente mejores: una vida para su servicio, en comunión íntima con él. La lucha no es fácil, pero siempre vale la pena. Y será victoriosa si perseveramos orando al Señor, tomados de su mano, para así decir: “Fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza” (Efesios 6:10). “Todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tesalonicenses 5:23).

Job 13-14 - Hebreos 5 - Salmo 122 - Proverbios 27:15-16