La Buena Semilla: Sábado 26 Octubre
Sábado
26
Octubre
(Dios dijo:) Estará el arco en las nubes, y lo veré.
Génesis 9:16
Dios... es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
2 Corintios 4:6
El arco iris

Cuando un arco iris aparece entre la llovizna y el sol, nos maravillamos por su belleza fugitiva. ¿Sabe usted que el arco iris es una señal del pacto que Dios estableció después del diluvio para garantizar a los hombres y a todos los seres vivos que no los exterminaría nunca más por medio del agua? Aunque a menudo no seamos conscientes de ello, ahí tenemos, cada vez que se produce ese fenómeno, un recuerdo de la gracia de Dios.

Nadie puede mirar el sol de frente sin que sus ojos sufran daño. Pero podemos admirar la luz del sol cuando es reflejada por minúsculas gotas de agua y dividida, en el arco iris, en un maravilloso espectro de colores.

De la misma manera, para el hombre es imposible ver el rostro de Dios y no morir (Éxodo 33:20). Pero podemos ver su gloria a través de la persona de Jesucristo. Cuando él vivía en la tierra, sus discípulos contemplaron su gloria, “gloria como del unigénito del Padre” (Juan 1:14). Él es el “resplandor” de la gloria de Dios (Hebreos 1:3). Y hoy, iluminados por el Espíritu Santo, los creyentes disciernen la gloria de Dios en la faz de Cristo glorificado en el cielo.

Solo después del diluvio, ese juicio que cayó sobre el hombre debido a su maldad, apareció el arco iris en la naturaleza. De igual manera, primero fue necesario que las “ondas” del juicio de Dios pasaran sobre Jesucristo en la cruz (Salmo 42:7), para que ahora podamos ver brillar a la vez la gloria de Dios que condena el pecado, y su gracia hacia el hombre pecador.

Nehemías 12 - Juan 12:1-26 - Salmo 119:49-56 - Proverbios 26:7-8