La Buena Semilla: Miércoles 2 Octubre
Miércoles
2
Octubre
Oh Dios, me enseñaste desde mi juventud, y hasta ahora he manifestado tus maravillas. Aun en la vejez y las canas, oh Dios, no me desampares, hasta que anuncie... tu potencia a todos los que han de venir.
Salmo 71:17-18
Ochenta años
2 Samuel 19:31-40

Un golpe de Estado estalló en Jerusalén. El rey David se vio obligado a huir y exiliarse con los que permanecían fieles a él. Barzilai, un hombre anciano, rico y generoso, ayudó al fugitivo dándole provisiones en abundancia (2 Samuel 17:27-29). Algún tiempo después del fracaso del golpe de Estado, el rey volvió para retomar su trono. Y para mostrar su agradecimiento a su amigo Barzilai, lo invitó a vivir en la corte.

Pero este rechazó tal honor: “¿Cuántos años más habré de vivir, para que yo suba con el rey a Jerusalén? De edad de ochenta años soy este día. ¿Podré distinguir entre lo que es agradable y lo que no lo es? ¿Tomará gusto ahora tu siervo en lo que coma o beba?” (2 Samuel 19:34-35). Sabía que el final de su vida se acercaba, y que la compañía de David sería mucho más útil e instructiva para alguien más joven. Desinteresado, obraba con amor y generosidad. Le era suficiente haber servido al rey en tiempo oportuno, no necesitaba nada más. Cedió su lugar a alguien más joven, para que acompañara a David. Barzilai regresó solo a su casa, prefiriendo permanecer fiel a su rey en la sombra, lejos de los honores de la corte.

Muchos cristianos ancianos, que han consagrado su vida al servicio del Maestro, conservan esta prioridad: trasmitir la llama de la fe a los que les siguen, sus hijos, sus nietos, y más ampliamente a todos los jóvenes cristianos. Son felices de pedir al Señor que los guarde junto a él.

Sofonías 1 - Tito 3 - Salmo 109:6-19 - Proverbios 24:15-16