La Buena Semilla: Martes 1 Octubre
Martes
1
Octubre
Dijo luego el Señor a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación.
Génesis 7:1
Se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.
Hechos 16:34
La familia del creyente

Es la voluntad de Dios que toda la familia del creyente sea igualmente salva. Así toda la familia de Noé tenía su lugar en el arca, porque su padre era “justo” y obedecía a Dios. Sin embargo, cada uno de los hijos debía aceptar entrar en el arca. A la orden de Dios, estas personas buscaron refugio en el arca, y “fueron salvadas por agua” (1 Pedro 3:20), mientras los habitantes de todo el mundo de la época sufrieron el juicio debido a su mala conducta.

¿Qué hubiera sucedido a los hijos de Noé si, por desobediencia o indiferencia, hubieran permanecido fuera del arca que debía salvarlos del castigo de Dios? Habrían perecido como los demás.

Aún hoy, Dios quiere que en la familia cristiana todos compartan la bendición de los padres.

Siglos después de Noé, el apóstol Pablo dijo al carcelero de la prisión de Filipos: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa” (Hechos 16:31). La Palabra del Señor fue predicada a todos. Todos estaban felices de haber creído en Dios. En aquella familia cada uno comprendió y aceptó la gracia de Dios que perdona y salva.

Queridos jóvenes que viven en un ambiente cristiano, dudar en recibir el mensaje de la gracia que cada día les llama lleva a una situación peligrosa que puede conducir a rechazar la fe. Tener padres cristianos es una gracia inmensa, pero esto no salva. No olviden que un día la puerta del cielo, como la del arca de Noé, se cerrará. Den el paso hoy. Es su propia responsabilidad creer. El Señor los llama.

Habacuc 3 - Tito 2 - Salmo 109:1-5 - Proverbios 24:13-14