La Buena Semilla: Lunes 30 Septiembre
Lunes
30
Septiembre
El Señor es mi pastor; nada me faltará.
Salmo 23:1-3
¡Señor mío, y Dios mío!
Juan 20:28
Mi Dios, mi Salvador, mi Pastor
Palabras de Jean de Damas (siglo 7)

«Eres tú, Señor, quien me formó en el vientre de mi madre. Eres tú quien me trajo a la luz como un niño, porque las leyes de nuestra naturaleza obedecen perpetuamente a tus órdenes. Tú nos has amado, Señor, y diste a tu Hijo en nuestro lugar para rescatarnos. Él emprendió voluntariamente ese rescate. Siendo Dios, se hizo hombre... se sometió, haciéndose obediente a ti, Dios su Padre, hasta morir, y morir en una cruz.

Así, oh Cristo, mi Dios, tú te humillaste para llevarme sobre tus hombros, a mí, oveja perdida, y me pusiste en pastos verdes; me refrescaste en las fuentes de la verdadera enseñanza por medio de tus siervos, de los cuales tú mismo eras el Pastor. Concédeme hablar valientemente de tu Palabra, que tu Espíritu me dé una lengua perfectamente libre, y me haga siempre atento a tu presencia.

Sé mi pastor, Señor, y sea conmigo el pastor de tus ovejas, para que mi corazón no me haga desviar ni a derecha ni a izquierda; que tu Espíritu me dirija por el camino recto para que mis acciones se cumplan según tu voluntad, y esto hasta el fin.

Tratemos de agradar a Dios. Hermanos amados de Dios, ustedes son sus elegidos: en ustedes el Evangelio se ha acompañado de obras de poder. Ustedes esperan a Su Hijo Jesús, quien vendrá de los cielos, quien nos libra de la ira venidera (1 Tesalonicenses 1:10)».

Habacuc 2 - Tito 1 - Salmo 108:7-13 - Proverbios 24:11-12