La Buena Semilla: Domingo 29 Septiembre
Domingo
29
Septiembre
Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
Juan 6:68-69
Conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos...
Filipenses 3:10
Conocer a Jesús

Cuando era adolescente encontré a un líder religioso que conocía bien la Biblia. Pero ella solo era para él un documento cultural. Cuando se le interrogaba sobre Jesús, podía explicar que Jesús había nacido en Belén, que había crecido en Nazaret, que había muerto en Jerusalén, pero no conocía verdaderamente a Jesús, y mucho menos discernía lo que implica una vida consagrada a Cristo. Su caso está lejos de ser el único. Hay muchos hombres y mujeres religiosos que no cesan de profundizar sus conocimientos sobre la Biblia, pero cada vez se alejan más de la fe.

Conocer a Jesús supera ampliamente el hecho de conocer la Biblia. Conocer a Jesús es primeramente creer en él, reconocer que él es Dios, el Hijo de Dios hecho hombre. También es creer que él murió en nuestro lugar, pero que ahora está vivo junto al Padre. Esta fe inicial nos permite estar en relación con él.

Como toda relación, la que tenemos con Jesús debe ser cultivada, lo cual exige pasar tiempo con él, orando y leyendo la Biblia, no como un objeto de estudio intelectual, sino como una palabra viva dada por Dios. La Biblia nos ayuda a conocer mejor a nuestro Salvador, a amarlo más.

Dios nos ha llamado a vivir en comunión con su Hijo, nuestro Señor Jesucristo (1 Corintios 1:9). Vivir en su comunión es creer en su amor y desear agradarle “en todo” (Colosenses 1:10). Es tratar de conocerlo cada vez mejor como un Salvador vivo.

Habacuc 1 - Filipenses 4 - Salmo 108:1-6 - Proverbios 24:10