La Buena Semilla: Lunes 23 Septiembre
Lunes
23
Septiembre
No pondré delante de mis ojos cosa injusta.
Salmo 101:3
Vida y misericordia me concediste, y tu cuidado guardó mi espíritu.
Job 10:12
¿Qué miramos?

«Ciertas películas son más que simples diversiones... Trasmiten una idea, una duda, una angustia, incluso un nuevo miedo al espectador. Esta forma de contaminación las fortalece, y es lo que a menudo les permite no ser olvidadas».

Esta observación de un crítico de cine debería motivarnos a tener cuidado con nuestro entorno moral. Nuestra salud puede estar comprometida o mejorada por el aire que respiramos; de la misma manera, nuestro espíritu es sensible a lo que leemos, escuchamos o vemos. La fuente de nuestros pensamientos puede estar contaminada. “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”, nos dice la Palabra de Dios (Proverbios 4:23). Muchos espectáculos, libros, e incluso programas educativos presentan escenas donde el pecado sirve de centro de interés, incluso de placer malsano. ¿Quién es su instigador? “El impío concibió maldad, se preñó de iniquidad, y dio a luz engaño” (Salmo 7:14).

Cristianos, sigamos este consejo: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo” (1 Juan 2:15).

¿Cómo respirar un aire puro? “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra” (Colosenses 3:1-2).

Leyendo y meditando regularmente la Biblia, fortaleciéndose en la comunión con Dios mediante la oración, el creyente puede permanecer con buena salud espiritual. Cuidemos nuestro espíritu, no lo expongamos a la contaminación.

Oseas 3-4 - 2 Corintios 11:16-33 - Salmo 106:40-48 - Proverbios 23:29-35