La Buena Semilla: Sábado 21 Septiembre
Sábado
21
Septiembre
El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
Juan 3:36
Quién tiene razón, ¿Dios o yo?

Si nuestras aptitudes o capacidades personales pudieran darnos acceso al cielo, Dios no hubiera dicho: “No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda... no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno” (Romanos 3:10-12).

Si pudiéramos adquirir la salvación eterna por nuestras propias obras, Dios no hubiera dicho: “Por gracia sois salvos por medio de la fe... no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9).

Si pudiéramos ser salvos respetando los diez mandamientos, Dios no hubiera dicho: “Por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él” (Romanos 3:20).

Es imposible comprar la salvación de nuestra alma. Dios nos dice: “Fuisteis rescatados... no con... oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo” (1 Pedro 1:18-19).

Si pudiéramos mejorarnos mediante nuestros esfuerzos personales, Dios no hubiera dicho: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso” (Jeremías 17:9).

Si nuestra salvación dependiera de nosotros mismos, cuando sus discípulos le preguntaron: “¿Quién, pues, podrá ser salvo?”, el Señor Jesús no hubiera respondido: “Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios” (Marcos 10:26-27).

Todos los creyentes que han puesto su confianza en Jesucristo son “justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús” (Romanos 3:24).

Es Dios quien tiene la razón. ¿Por qué no estar de acuerdo con él?

2 Crónicas 36 - 2 Corintios 10 - Salmo 106:28-31 - Proverbios 23:24-25