La Buena Semilla: Lunes 16 Septiembre
Lunes
16
Septiembre
Dice el necio en su corazón: No hay Dios.
Salmo 14:1
Las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que (los hombres) no tienen excusa.
Romanos 1:20
Yo era nihilista (1)

«Deslumbrado por el descubrimiento de la filosofía en mi último año de bachillerato, decidí estudiarla en la universidad de Estrasburgo. Yo era entonces lo que se llama un nihilista: como para mí no había Dios Creador, ni propósito detrás del universo, nada tenía sentido. La humanidad, aparecida por accidente, desaparecería de la misma manera. En el fondo, me sentía muy cercano a ese personaje de un libro de Dostoievski que declaraba: «Si Dios no existe, entonces todo es permitido». Mientras veía el mundo con esa mirada escéptica y desilusionada, poniendo todo en duda, incluyendo la moral, un tal Mike me interpeló a la salida de una clase de filosofía. Le respondí: «¿Cómo puede uno ser cristiano, si no es por odio a la vida, por frustración o por necesidad de crear mundos fantasiosos para escapar de la realidad?». Lejos de alterarse, Mike respondió con argumentos justos y racionales. Por primera vez encontré un cristiano que reflexionara sobre su creencia, haciendo justicia a la razón.

Durante un año, por medio de discusiones apasionadas, tratamos de convertirnos mutuamente, yo a mi visión de un mundo sin Dios, él al cristianismo. Poco a poco pasé del nihilismo a un ateísmo militante: como él reflexiona, me dije, tal vez encuentre un medio de convencerlo. Entonces resolví seguirlo a la iglesia, en los grupos de oración y reuniones de creyentes a los cuales él asistía asiduamente. Yo me sentía en la obligación de llevar a la razón a todos esos cristianos que encontraba».

Alexis (continuará)

2 Crónicas 32:1-19 - 2 Corintios 5 - Salmo 106:1-5 - Proverbios 23:15-16