La Buena Semilla: Martes 27 Agosto
Martes
27
Agosto
Bueno es esperar en silencio la salvación del Señor.
Lamentaciones 3:26
Dios mío... ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido.
Salmo 25:2-3
Esperar

Esperar no es precisamente nuestro fuerte. Esperar pacientemente y en silencio es más difícil todavía. Sin embargo, así Dios nos enseña a contar con él. Él cumple sus planes en el tiempo previsto. A veces la espera es corta, pero en la Biblia encontramos creyentes que debieron tener mucha paciencia antes de que Dios obrara. Podemos hallar consuelo en los siguientes ejemplos:

Dios prometió una descendencia a Abraham y Sara. Ellos tuvieron que esperar 25 años hasta el nacimiento de Isaac. Durante ese período no siempre fueron pacientes ni estuvieron tranquilos. Pero Dios los llevó a apartar sus miradas de todas las posibilidades humanas y a dirigirlas hacia él, por la fe (Génesis 15 a 21).

Moisés consideraba que a la edad de 40 años tenía las capacidades necesarias para ayudar al pueblo de Israel esclavo en Egipto. Pero este no era el pensamiento de Dios. Primero tuvo que ocuparse del ganado de su suegro durante 40 años en el desierto, hasta la edad de 80 años. Solo entonces Dios le confió la misión de librar a su pueblo (Éxodo 2 y 3).

Caleb fue uno de los 12 hombres que Moisés envió a explorar el país de Canaán, antes de ir a conquistarlo. Descubrió las bellezas del país que Dios les había prometido y se regocijaba pensando que pronto entrarían allí. Pero tuvo que esperar 45 años más para entrar a ese país y recibir la ciudad de Hebrón como herencia. Durante ese tiempo tuvo paciencia y Dios fortaleció su fe (Números 13 y 14; Josué 14). ¿Sabemos esperar el momento de Dios?

2 Crónicas 12 - 1 Corintios 5 - Salmo 101:1-4 - Proverbios 22:7