La Buena Semilla: Sábado 24 Agosto
Sábado
24
Agosto
Yo el Señor... te sostendré por la mano; te guardaré.
Isaías 42:6
¿Acaso se ha acortado mi mano para no redimir? ¿No hay en mí poder para librar?
Isaías 50:2
Tomar su mano

«Mi esperanza es tomar la mano de Jesús y no soltarla». Así se expresaba una persona que tenía grandes responsabilidades a nivel estatal. Después de haber pasado por una prueba particular en sus funciones, sintió la necesidad de un apoyo sólido, para hacer frente a las preocupaciones y dificultades consiguientes.

Todos podemos sentirnos abatidos o solos cuando las circunstancias de la vida son difíciles. Sin embargo hay alguien, a quien podemos acceder fácilmente, que puede ayudarnos en todo momento, y nos dice: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Es Jesús, él salva el alma y nunca abandona a los suyos. Tomemos su mano para permanecer junto a él, para hablarle mediante la oración, para sentir su presencia que nos tranquiliza.

Quizá la prueba no termine, pero no estaremos solos para atravesarla. “No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo” (Salmo 23:4). Sabemos que dependemos de alguien que es todopoderoso y que nos ama; esto nos da paz y serenidad. Experimentamos la ternura de Cristo –el buen Pastor–, sus cuidados y sus compasiones.

El apóstol Pablo, prisionero en Roma, sufriendo “prisiones a modo de malhechor”, abandonado por todos, nos dejó este testimonio: “El Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas... El Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos” (2 Timoteo 2:9; 4:16-18).

2 Crónicas 9 - 1 Corintios 2 - Salmo 99:1-5 - Proverbios 22:1-2