La Buena Semilla: Domingo 11 Agosto
Domingo
11
Agosto
Así como el cuerpo (humano) es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.
1 Corintios 12:12
Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.
1 Corintios 12:27
La Iglesia: Cuerpo de Cristo
Leer 1 Corintios 12:14-31

¡Qué tema maravilloso constituye el cuerpo que habitamos! “Te alabaré, porque asombrosa y maravillosamente he sido formado”, exclamó David (Salmo 139:14, V. M.).

Sí, ¡qué diversidad y armonía a la vez vemos en ese conjunto ensamblado de miembros y órganos en el que hasta el más pequeño tiene su razón de ser y su función específica! El ojo y el dedo meñique, por ejemplo, no pueden reemplazarse el uno al otro. Pero el segundo permite quitar un cuerpo extraño que irrita al primero.

Si un órgano no funciona correctamente, todo el cuerpo se verá afectado, y pronto se enfermará.

Todo esto tiene su equivalente en la Iglesia. El Cuerpo de Cristo no es una organización, sino un organismo vivo. “Los miembros... que parecen más débiles, son los más necesarios” (v. 22); y cada uno debe tener cuidado para no despreciar su propia función (v. 15-16) ni la de los demás (v. 21). Por medio de sus oraciones, de una palabra propicia o de algún don material, un cristiano anciano o discapacitado puede sostener a un siervo de Dios.

Así, lo que cada uno ha recibido, minístrelo a los demás como un buen administrador “de la multiforme gracia de Dios” (1 Pedro 4:10).

Sacado de «Cada día las Escrituras», meditaciones diarias de la Biblia

1 Crónicas 24 - Lucas 19:28-48 - Salmo 92:10-15 - Proverbios 21:7-8