La Buena Semilla: Miércoles 31 Julio
Miércoles
31
Julio
Considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos.
Hebreos 10:24-25
Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo.
Efesios 5:14
Juntemos las brasas

El fuego de campamento estaba prácticamente apagado. Solo algunas brasas dispersas brillaban tenuemente. Había caído la noche. El frío y la humedad comenzaban a sentirse, pero los tres chicos aún tenían muchas cosas para decirse antes de regresar a su tienda. Solo que no tenían más leña. Entonces, con paciencia, juntaron las brasas, y de repente una pequeña llama amarilla comenzó a danzar en el viento, iluminando los alegres rostros.

Así sucede con la Iglesia. Los primeros siglos del cristianismo fueron como un poderoso fuego que rechazaba la oscuridad de las religiones inventadas por los hombres. La influencia cristiana brilló como una luz, cambiando las costumbres paganas y esparciendo la esperanza. Sin embargo, las llamas menguaron. Poco a poco no se percibió más la fuerza de una fe viva, sino el peso de una religión establecida y movida por las tradiciones.

Y hoy, en muchos lugares, el fuego prácticamente está reducido a unas pocas brasas dispersas. Sin embargo... la fe permanece, viva, brillante, aunque menos visible. ¡Amigos creyentes, juntemos las brasas! No nos quedemos aislados. Por medio de la oración y la lectura de la Biblia, busquemos juntos al Señor. Su presencia, y la fe de nuestros hermanos y hermanas cristianos harán que nuestro amor por él vuelva a arder. La fe brillará otra vez. Sin duda no será como una gran fogata, sino como pequeñas lámparas. Hasta que el Señor regrese continuarán iluminando un mundo que tiene tanta necesidad de luz.

1 Crónicas 12 - Lucas 12:22-40 - Salmo 89:28-37 - Proverbios 20:16-17