La Buena Semilla: Viernes 5 Julio
Viernes
5
Julio
Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.
Jeremías 31:3
¿Conque Dios os ha dicho?

Al comienzo de la historia del mundo, Adán y Eva vivían en la inocencia, rodeados de la bondad de Dios. Hasta que una voz se hizo oír: “¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?” (Génesis 3:1).

La serpiente –el diablo había tomado esta forma– trataba de sembrar la duda en sus espíritus: “No moriréis” (v. 4), les susurró. Cada uno de nosotros conoce muy bien esa voz interior que suele influenciar nuestro espíritu, o aquella que desde afuera desea seducirnos para hacernos dudar del amor de Dios.

El origen de la desobediencia de Adán fue el abandono de la confianza en Dios, la duda con respecto a su amor y a su palabra, y todo debido a la seducción del diablo.

Tan pronto como desobedeció, el hombre tuvo miedo y quiso huir de su Creador. ¿Nos reconocemos en Adán y Eva que se escondieron en el huerto del Edén para no encontrarse con Dios?

¿Cómo podemos recuperar ese contacto perdido con Dios, el cual añoramos? Somos incapaces de dar un solo paso hacia él.

Dios fue y buscó a Adán en el huerto: “¿Dónde estás tú?”. A nosotros también nos hace esta pregunta: “¿Dónde estás tú?”. Sí, en sus quehaceres, en su tiempo libre, en sus actividades cotidianas, ¿dónde está usted?

¿Huye usted lejos de Dios? Él lo busca y está dispuesto a perdonarlo en Jesucristo, su Hijo, quien murió en la cruz por nosotros, pero resucitó y vive para conducirle y mostrarle su amor si escucha su voz.

“Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando, para que haciendo lo bueno y lo recto ante los ojos del Señor tu Dios, te vaya bien a ti” (Deuteronomio 12:28).

Daniel 7 - 2 Juan - Salmo 78:65-72 - Proverbios 18:20-21