La Buena Semilla: Sábado 29 Junio
Sábado
29
Junio
Enséñame, oh Señor, tu camino, y guíame.
Salmo 27:11
Hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he elevado mi alma.
Salmo 143:8
¿A dónde vas?

«¿A dónde vas cuando caminas dormido...?». Este es el título de un espectáculo quebequés (de Quebec, Canadá) que tuvo mucho éxito. Es un espectáculo nocturno en el cual el público deambula en un decorado que hace soñar y olvidar la realidad.

Pero volvamos nuestros pies a la tierra. ¿A dónde voy? ¿Cuál es el sentido de mi vida? Esta pregunta no se limita a mi vida terrenal. La etapa de la muerte no es el fin de la existencia. ¿Tengo mis ojos abiertos para ver la meta de mi vida, o camino dormido? ¿Puedo permanecer en la incertidumbre respecto al lugar donde pasaré la eternidad?

En su Palabra Dios nos advierte: “Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27). “Prepárate para venir al encuentro de tu Dios” (Amós 4:12). Jesús vino a la tierra para esclarecer nuestros pensamientos y darnos certezas respecto al porvenir. Él nos dice: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).

Nuestro futuro eterno se decide durante nuestro paso por la tierra: “la vida y el bien” en el cielo, o “la muerte y el mal” lejos de Dios. Aun hoy, Dios dice a cada uno: “Escoge, pues, la vida” (Deuteronomio 30:15, 19). Su Evangelio afirma: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Juan 3:36).

¡No atravesemos la vida con los ojos cerrados, abrámoslos bien para mirar hacia Jesús, nuestro Salvador y nuestra esperanza!

Daniel 2:24-49 - 1 Juan 1 - Salmo 78:1-8 - Proverbios 18:9-10