La Buena Semilla: Lunes 24 Junio
Lunes
24
Junio
Me regocijo en tu palabra (la Palabra de Dios) como el que halla muchos despojos.
Salmo 119:162
(Jesús dijo:) Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.
Juan 5:39
Un tesoro descubierto

En noviembre de 2011 se iniciaron trabajos de remodelación en un edificio destinado a convertirse en un museo: la «Casa de las Luces» en Langres (Francia). En una viga carcomida, un obrero descubrió un hueco, y en su interior una bolsa de tela que contenía alrededor de dos mil piezas de oro y plata. ¡Un verdadero tesoro!

Cristianos, ¿dónde se encuentra la Biblia en nuestras casas? ¿Al alcance de la mano o polvorienta y olvidada en un estante? Este libro nos ofrece un tesoro: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). Este Hijo unigénito es Jesucristo, quien aceptó hacerse hombre para dar su vida en rescate por todos los que se arrepienten de sus pecados. Comprendemos, pues, que él es precioso para quienes perdonó y a quienes salvó de una catástrofe eterna.

Toda la Biblia nos revela ese tesoro: la persona del Señor Jesús. Al leerla aprendemos a conocer el corazón de Dios, lleno de amor y compasión, al Dios de luz que ilumina nuestras vidas, lejos del pecado. Fortalece nuestra fe y nos sostiene en las situaciones más difíciles. Las múltiples promesas que el creyente encuentra en la Palabra de Dios son “millares de oro y plata” (Salmo 119:72) para la vida de la fe.

Las riquezas de este mundo, como esas monedas de oro y plata halladas en la viga, pueden desaparecer en cualquier momento. ¡Que nuestro Señor sea la luz de nuestra vida y el tesoro de nuestro corazón!

2 Reyes 23:21-37 - 1 Timoteo 6 - Salmo 74:12-23 - Proverbios 18:1