La Buena Semilla: Domingo 16 Junio
Domingo
16
Junio
El Señor se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.
Jeremías 31:3
A ti se acoge el desvalido; tú eres el amparo del huérfano.
Salmo 10:14
Comprendí que Jesús me amaba (1)

Yoneko era una niña feliz, pero siendo aún jovencita, su felicidad se vio truncada cuando su mamá falleció inesperadamente. Desesperada y sin poder soportar más su tristeza, decidió poner fin a sus días. Su intento de suicidio fracasó. Yoneko sobrevivió, pero quedó gravemente minusválida y depresiva.

En el hospital recibió las visitas regulares de un joven cristiano, Akitoshi, acompañado por un amigo. Yoneko los recibía amablemente, pero permanecía hostil al Evangelio. Un día Akitoshi tuvo la idea de llevarle la grabación de un mensaje que hablaba sobre el encuentro de Cristo con dos discípulos en el camino a Emaús (ver Lucas 24:13-32).

«Eran las nueve de la noche cuando ellos llegaron, cuenta Yoneko. Yo estaba sumergida en la depresión y solo pensaba en la muerte que pronto me traería la liberación, cuando de repente fui cautivada por las palabras del orador. Hablaba de Cristo. Jesús me amaba, a pesar de que había perdido mis dos piernas, un brazo y dos dedos. A él no le importaba que yo lo odiara. ¡Él había venido a la tierra para vivir, morir en la cruz y resucitar para atraerme hacia él! Así como se había acercado a esos dos hombres en el camino a Emaús y había caminado con ellos, ahora quería caminar conmigo. Comprendí que, a pesar de todo lo que había ocurrido, quería atraerme hacia él».

(mañana continuara)

2 Reyes 17:1-23 - Efesios 4:17-32 - Salmo 71:12-18 - Proverbios 17:13-14