La Buena Semilla: Miércoles 29 Mayo
Miércoles
29
Mayo
En mi aflicción... tu dicho me ha vivificado.
Salmo 119:50
Tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón.
Jeremías 15:16
La Palabra de Dios memorizada

A principios del siglo 20, Russell Morse, misionero en la China, fue arrestado y encarcelado durante dos años aproximadamente. Encerrado y aislado en una minúscula celda, sin ningún contacto con el exterior, tuvo que vivir sin su Biblia ni ningún otro libro. Su alimento era introducido dos veces por día a través de una rendija en la puerta. Así permaneció casi todo el tiempo, sin escuchar ni ver a nadie, incluso ignorando si alguien sabría que aún estaba vivo y dónde se encontraba.

Más tarde declaró que indudablemente habría perdido la razón si no hubiera recordado los versículos de la Biblia que había memorizado en el transcurso de los años pasados. Esto mantenía su espíritu activo. Por supuesto, Dios jamás lo abandonaría, pero para él fue un consuelo extraer a cada instante los recursos de la Palabra de Dios conservados en su memoria.

Nosotros que tenemos el privilegio de poseer libremente la Biblia, ¿hemos pensado en lo que nos sucedería si tuviéramos que ser privados de ella por algún motivo? Tenemos una necesidad constante y absoluta de esta Palabra. Aprovechemos ese tesoro que Dios conservó. Consultémosla diariamente, leámosla con cuidado, asiduidad y oración. Ella tiene el poder de grabarse en nuestra alma y nuestra memoria para alimentarnos permanentemente de la Persona de Cristo. No dudemos en memorizar versículos y copiarlos en nuestra agenda personal.

1 Reyes 22:29-53 - Romanos 7 - Salmo 65:5-8 - Proverbios 16:11-12