La Buena Semilla: Lunes 13 Mayo
Lunes
13
Mayo
Nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.
2 Corintios 8:9
El Hijo de Dios... me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Gálatas 2:20
La verdadera grandeza

Hace algunos años una fundación humanitaria se contactó con un ex presidente de un importante país para pedirle que ejerciera algunas responsabilidades en ella. Este aceptó el ofrecimiento, pero para sorpresa de todos, prefirió hacer un trabajo manual y no ocupar un puesto importante. Así fue como este hombre, que había dirigido un país, se unió a un equipo de albañiles. Usó un traje de obrero para trabajar en una construcción. Durante el día utilizaba el martillo y la paleta de albañil, y por la noche dormía con los demás obreros en el sótano de una iglesia. Por su modestia y su humildad mostró, como lo enseñó el Señor Jesús, que la verdadera grandeza no se encuentra en la función que se ocupa, sino en la actitud que se tiene hacia el prójimo.

Esa abnegación es solo una débil muestra de lo que Jesús hizo por nosotros cuando vino a la tierra para compartir nuestra condición. Era Dios, y se hizo hombre, se humilló a sí mismo para obedecer a su Padre hasta la muerte, y muerte en la cruz (Filipenses 2:8). Jesús manifestó de una manera perfecta el amor de Dios por nosotros. Ese amor es para nosotros, para los hombres de todo mundo, pues la Biblia declara: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

¡Vaya a Jesús! Él lo amó hasta morir por usted.

1 Reyes 10 - Marcos 11:20-33 - Salmo 57:1-5 - Proverbios 15:13-14