La Buena Semilla: Miércoles 17 Abril
Miércoles
17
Abril
(Jesús dijo:) Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor.
Juan 15:9-10
Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, arraigados y cimentados en amor.
Efesios 3:17-18
El rosal más hermoso

Con motivo de un concurso de horticultura, una niña ganó el premio del rosal más hermoso. Sin embargo, ella vivía en la ciudad. Sorprendido por su habilidad, un vecino algo curioso fue a pedirle su secreto.

– Verá usted, dijo ella, tengo tres ventanas en mi habitación. En la mañana pongo mi rosal delante de la ventana que recibe el sol primero. Algunas horas más tarde lo pongo en la ventana del medio, y más tarde lo pongo en la tercera. Hago de tal manera que mi rosal siempre reciba el sol.

Esa niña había comprendido que para prosperar, su rosal necesitaba ante todo el sol. Su tarea era vigilar que el rosal siempre estuviera en un lugar donde el sol pudiera alumbrarlo.

Este relato parece una bella ilustración del versículo: “Conservaos en el amor de Dios” (Judas 21). El medio para tener una vida cristiana feliz y prosperar en el plano espiritual es dejarnos iluminar por Aquel que es la fuente de la luz y del amor. La verdadera luz (Jesús, el Verbo), “que alumbra a todo hombre, venía a este mundo” (Juan 1:9). Nuestra misión es «exponernos al sol», es decir, estar en contacto diario con la Palabra de Dios: en la mañana, al medio día, en la tarde. En ella está la vida, y la vida es la luz de los hombres (Juan 1:4). Evitemos permanecer a la «sombra» en los lugares donde esta luz no brilla. Nuestra salud espiritual depende directamente de la manera como aprovechemos esos rayos bienhechores y el calor del amor divino.

Ezequiel 40:1-23 - 1 Pedro 2:11-25 - Salmo 45:1-5 - Proverbios 13:22-23